martes, 24 de marzo de 2015

Oreja

Oreja de elefante
No puedo creer que ya sea el sexto año que escribo en este enharinado blog.
Aunque 2011 no cuenta porque no escribí nada, ya han pasado 6 años de cuando decidí salir a las calles de la ciudad de México a visitar panaderías recopilando fotos nombres y anécdotas. Lo cierto es que pareciera que fue ayer.
En fin.
El pan dulce que atañe a esta entrada vino de Francia por ahí de 1890 cuando Porfirio Díaz en su afán de afrancesar a México a como diera lugar, trajo a un grupo de panaderos franceses para instruir a los tahoneros nacionales.
Entre muchas otras recetas, trajeron consigo la orielle d' elephant de pasta de hojaldre cubierta con azúcar.
La orielle d' elephant no es otra cosa que la hermosa planta "Oreja de elefante" de grandes hojas que nos recuerdan las orejas del gran paquidermo.
La orielle d'elephant de fetie u hojaldre es aquella pieza de pan que imita la forma de esta planta. 
Durante el porfiriato, la orielle d' elephant era un platillo exclusivo, que solo se degustaba durante las fiestas de té que popularizara el gral. Diaz. Por supuesto que con el tiempo salió de los salones de alcurnia a las calles y comenzó a venderse a nivel popular.
También con el tiempo empezamos a ahorramos al elefante y le empezamos a llamar sencillamente oreja.
La oreja es de esas piezas que son extremadamente populares.
Una buena canasta de pan para la merienda por lo regular incluye de cajón, al menos una de las siguientes piezas: una concha, una mantecada, un cuerno o una oreja.
Por supuesto que cada quien tiene su pieza favorita. Hemos conocido aqui en este blog a los fans de la Piedra. También hemos conocido a aquellos que no pueden dejar de pensar en un Garibaldi con leche. En el caso de mi esposa su pan dulce favorito es justamente la Oreja.
En otros lugares y latitudes cambia de nombre y le pueden llamar palma o cuando la cubre de chocolate recibe el nombre de abanico.
Lo que no cambia en lo absoluto es que esta francesa de sinuosa figura llegó a México para quedarse y la hemos adoptado como una de nuestras piezas favoritas. 
Ce pain est la net de la planète.
Esta es una oreja

2 comentarios:

  1. Muy interesante artículo. No sabía que los franceses eran quienes introdujeron estas delicias acá en las Américas. Me imagino que en mi país Panamá también pudieron haber sido ellos.

    ResponderEliminar